I wonder why tears are salty. Es lo que ha dejado escrito en un mensaje Paris Jackson horas antes de hacerse varios cortes en una de sus muñecas. Afortunadamente esta vez los servicios de emergencia llegaron a tiempo y la hija del finiquitado Michael Jackson está bien, su vida no corre peligro. Los primeros testimonios recogidos por noticiasdemurcia.com apuntan a que el desencadenante del intento de suicidio podría haber sido que a la zagala, que ahora tiene quince años, le prohibieron asistir a un concierto de Marilyn Manson. ¿Fue por eso por lo que poco antes había escrito “Ayer todos mis problemas parecían muy lejos, ahora parece que están aquí para quedarse.”? De momento nos movemos en el terreno de las hipótesis. El caso es que la joven Paris parece afectada por el mismo virus fatal que ha azotado las vidas de muchos pobres niños hijos de ricos y/o famosos. El redactor más viejo de noticiasdemurcia.com recuerda lo que vio en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños (La Habana, Cuba), allá por 1994. En la pared lateral izquierda del salón de actos había una pintada escrita con letra errática que decía: “Art never sleeps” (“El arte nunca duerme”).
-¿Y eso?
-Eso lo escribió el mismísimo Coppola en una noche de tremenda borrachera. Al día siguiente, cuando se le pasó la curda, le preguntamos qué quería decir. Y nos contó que “tenía un hijo que se suicidó hace unos años. La primera vez que entré en su habitación después de haberlo visto muerto reparé en que su ordenador estaba encendido, y esa era la frase que se leía en la pantalla, desplazándose de lado a lado, Art never sleeps. Nunca dejaré de preguntarme por qué lo hizo, y creo que nunca llegaré a entender realmente qué quería decir con esa frase.”
El arte nunca duerme, y tal vez sea por eso por lo que las lágrimas son saladas. Tiene sentido ¿no?